¿Cómo Hablar de Nuestro Negocio?

Uno de los errores más comunes que cometen los coaches, consultores y terapeutas es no saber cómo hablar de su negocio. Quizás encuentras difícil tener una gran respuesta cuando alguien te pregunta “¿A qué te dedicas?”. La mayoría de las veces respondemos simplemente “soy coach”, y luego viene una larga explicación sobre a qué diablos te dedicas :)

Con esta situación en mente, vamos a abordar el tema del “discurso de ascensor”.

Existe un concepto de “Elevator Speech” (discurso de ascensor), o “comercial de 30 segundos” que se refiere a una conversación para explicar en forma breve (en 30 segundos, o lo que tarda un viaje en ascensor) todo sobre un negocio. Básicamente es una corta respuesta a la pregunta, “¿A qué te dedicas?” -de una forma que el cliente se interese por lo que hacemos.

El error de no saber cómo hablar de nuestro negocio (no tener un “discurso de ascensor”) está vinculado directamente con los errores de no tener una imagen clara de nuestro cliente ideal y socio ideal, y también de no tener nuestras antenas alertas todo el tiempo.

Imagina esta escena… tú has identificado a tu cliente ideal y/o tu socio y de hecho lo has encontrado… pero ahora ¿qué dices para que se interese por lo que haces y pida más información para seguir adelante con la relación?

Si no sabes cómo hablar sobre tu negocio y no estás preparada con un corto discurso de “ascensor” cuando alguien te pregunta “¿A qué te dedicas?” habrás perdido una oportunidad de oro para conectar.

Un discurso de ascensor eficiente genera interés en lo que haces en unos 20-30 segundos. Su único propósito es involucrar a la persona así pide más información. Tu discurso de ascensor NO pretende ser una biografía, un argumento de venta o una declaración de tu misión.

Éste es un ejemplo de un buen discurso de ascensor: “Yo ayudo a los emprendedores, como tú, a generar más dinero en sus negocios a través de mi sistema exclusivo. Por ejemplo, yo te enseñaría a convertir tu conocimiento en múltiples fuentes de ingresos para que generes más dinero trabajando menos.”

Cuanto más natural suena un discurso de ascensor, mejor… por ejemplo, una persona en la industria de la moda puede decir algo como “En una habitación llena de vestidos negros, yo me aseguro de que el tuyo sea el que todo el mundo elogia.”

Conocemos personas en diferentes situaciones—muchas más de las que probablemente te dabas cuenta hasta ahora. Podemos conocerlos mientras estamos afuera con nuestros hijos, haciendo mandados, en un evento de networking, en una fiesta, por nombrar algunos ejemplos.

Con esto en mente, estoy segura de que te gustaría tener algunos discursos diferentes preparados que contemplen las diferentes necesidades o problemas de una persona.

¿Cómo vas a responder a la pregunta “¿A qué te dedicas?” la próxima vez? Yo he creado una plantilla muy sencilla para crear tu propio discurso. Está incluída en un curso, una serie de lecciones que son enviadas directamente a tu email, y que se llama “Los 7 Errores Más Comunes que Cometen Las Mujeres en Los Negocios y Cómo Evitarlos”.

Lo que he compartido contigo en este artículo es parte de una de las lecciones que encontrarás dentro del curso. Este producto está al alcance de todos los presupuestos.

Si eres una mujer que quiere aprender de los errores costosos que yo cometí y cómo evitarlos para hacer crecer tu emprendimiento, lee todos los detalles sobre este valioso curso. No tienes que aprenderlo “por las malas”. Aprende de mis errores y verás cómo, haciendo algunos cambios pequeños puedes atraer a más clientes, ganar más dinero… ¡ y hacerlo más fácil!

Y por favor comparte conmigo cuáles son los desafíos con los cuales estás luchando a medida que llevas adelante tu negocio.

¿Conoces Tus Fortalezas Y Tus Debilidades?

conocer tus fortalezas y debilidadesTener consciencia sobre en qué eres bueno y estar dispuesto a admitir donde están tus debilidades es una cualidad de los empresarios exitosos.

Enfocarte en lo que haces bien es una de las maneras de asegurarte el éxito, pero ¿Cómo te arreglas con aquellas tareas en las que no eres bueno?

Si tu debilidad no es más que una falta de conocimiento, un curso de formación puede ser la respuesta. Si tu debilidad es debido a la falta de una habilidad, puedes delegar esa tarea.

Una de las razones por las cuales es importante enfocarte en tus fortalezas y delegar aquellas tareas que no manejas del todo bien, es que cuando miras todas las tareas que requiere un proyecto entero, puede ser muy abrumador.

Ésta es probablemente la razón principal por la cual mucha gente simplemente nunca empieza. Se sienten abrumados pensando “¿Cómo voy a hacer esto?”

La mayoría de nosotros hemos experimentado algo así. Ya sea que pienses en perder 10 kilos de peso, o escribir un libro, o una meta más grande como escalar una montaña, todas estas son tareas muy grandes. A menudo el sólo pensar en ello nos produce estrés porque el proyecto en sí mismo nos parece demasiado grande y abrumador.

Primero tienes que ser capaz de quebrar el proyecto en pasos más pequeños, por ejemplo tú pierdes un kilo antes de perder 10 kilos, y escribes un capítulo antes de escribir todo el libro. -:)

Luego, cuando estamos frente a la lista completa de tareas, es importante discriminar cuáles vamos a delegar y cuáles haremos personalmente. Por ejemplo, hacer las imágenes para un banner -a menos que seas un diseñador gráfico, es una tarea que la mayoría de las veces necesitará ser delegada. Esta es una habilidad que no está dentro de las capacidades de la gran mayoría de la gente.

Las habilidades técnicas como subir una página web, especialmente si requieren el uso del idioma inglés también son un desafío para la mayoría de la gente.

Por supuesto hay cosas que puedes investigar cómo hacerlas tú mismo, y también tendrás que decidir cuándo dinero quieres (y puedes) invertir y cuántas tareas quieres sacar de tu lista de cosas para hacer personalmente – aquellas en la que, o bien no eres tan bueno o te insumen demasiado tiempo y energía.

Por último, en los negocios hay una herramienta muy poderosa llamada análisis FODA. FODA es una sigla que significa fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. Echar un vistazo a tu propio FODA puede ser muy útil. ¿Por qué? Todos nosotros tenemos nuestras propias fortalezas.

Cuando puedes enfocar tu tiempo y tu energía en tus fortalezas el éxito está a la vuelta de la esquina y es un camino mucho más agradable.

¿Entonces qué haces con tus debilidades? Reconócelas, y luego encuentra una forma de cuidar de ellas.

Por ejemplo, si tú eres un excelente terapeuta pero te toma un día entero escribir un artículo para tu newsletter, entonces encuentra a alguien para ayudarte con las tareas de escritura y pasa tu tiempo haciendo lo que haces mejor: tener sesiones con tus clientes.

Observa el entrenamiento de los atletas de primer nivel en el mundo. Para ser los mejores, se entrenan específicamente y se enfocan en sus fortalezas. Por ejemplo, el ciclista Lance Armstrong fue ganador del Tour de Francia por siete veces consecutivas. Él se entrenaba específicamente para el tour. No se entrenaba ni competía en ninguna otra carrera. Él y su equipo se enfocaban en sus únicos puntos fuertes y los ponían juntos para ganar el tour año tras año.

Pregúntate: ¿Cuáles son tus fortalezas? ¿En qué eres bueno? ¿En qué áreas te sientes fuerte y confiado? ¿Cuáles son tus debilidades? ¿Qué áreas o tareas encuentras frustrantes? ¿Con qué luchas?

¿Tienes algún consejo que te ayude a mantener una dirección positiva en tu negocio? Por favor compártelo.

¿Cuál es tu Plan para Prosperar en 2011?

El comienzo de un nuevo año es un momento en que la mayoría de los profesionales y empresarios arman su plan con todas aquellas cosas que quieren haber logrado en el período de un año.  Es una nueva idea que tengas tu visión y tu plan puestos en su lugar.

Pero ¿Alguna vez te pusiste metas que después nunca alcanzaste?

A la mayoría de la gente le ha pasado eso. De hecho, es muy común para todo el mundo  quedarse estancado en un círculo sin fin de establecer metas y dejarlas poco después – sin haber logrado nada en absoluto.

¿Por qué la gente hace eso?  Una de las principales razones es la falta de compromiso con sus metas. Sin compromiso una meta  gradualmente irá reduciendo su importancia, y  la tentación de dejarla  será vista como mucho más atractiva, especialmente cuando los obstáculos causen reveses y demoras.

Por otro lado, si tú haces un compromiso serio y luego continuamente te lo recuerdas a ti mismo, será mucho más probable que perseveres y logres la meta.

Así es como te comprometes con tus metas:

1) En primer lugar, tienes que asegurarte de que cada meta que estableces es de VITAL importancia para ti. Esto puede ser difícil porque nosotros a menudo nos engañamos a nosotros mismos pensando que queremos una cosa cuando en realidad queremos algo totalmente diferente. Tómate algo de tiempo con esta parte del proceso, y asegúrate de llegar al corazón de lo que realmente quieres. ¿Por qué lo quieres? ¿Qué hará esto por tí? ¿Qué cosas positivas traerá a tu vida? ¿Cómo te ayudará? ¿Cómo te hará sentir cuando esté logrado?

En una hoja de papel escribe todas las cosas que te gustaría lograr este año. Luego pregúntate “De todas cosas, ¿cuáles son los tres logros que tienen mayor importancia en el corto plazo? (idealmente dentro de los siguientes 3 meses).

Por ejemplo, si actualmente estás ahorrando 20 dólares al mes y a fin de año quieres estar ahorrando  500 dólares al mes, tienes que hacer algunos ajustes importantes. Una etapa intermedia de 90 días para ayudarte a llegar a donde quieres ir podría ser ahorrar 200 dólares al mes.

Elije tres cosas de tu lista y conviértelas en tus metas de los siguientes tres meses. Ponles una fecha de realización, y mantén esta hoja de papel a mano así puedes volver a ellas tan a menudo como sea necesario si sientes que tu compromiso comienza a decaer.

También pregúntate a ti mismo si tu meta vale el esfuerzo  y el sacrificio que serán necesarios para lograrla. Si puedes con honestidad responder sí, ¡estás en camino!

2) Piensa acerca de lo que pasará si no sigues adelante.  ¿No pasaría nada muy importante si no lograras tu objetivo? Si la respuesta es no, ¡entonces  necesitas ajustar tus metas! La idea es hacer de cada una de tus metas  un pequeño desafío, que realmente requiera un estiramiento, y hacer de ellas una prioridad. Si no lo haces, vas a lidiar con las consecuencias negativas.

3) Entonces, cada día, renueva tu compromiso. ¿Qué necesitas lograr durante los siguientes 30 días? ¿Qué es lo más importante para ti ahora mismo? Es fácil que te comprometas cuando tu meta es nueva y tu motivación es alta, pero tienes que ser capaz de  MANTENERTE comprometido – ¡no importa lo que pase!

El principal error  que cometen los empresarios o profesionales cuando crean un plan es no tomar acciones consistentes en relación a sus metas.

Tienes que tomar acción cada día.  Cada día la primera cosa que te recomiendo que hagas (antes de leer tus emails, antes de entrar en Facebook, o antes de escribir tu lista de tareas) es leer  estas tres metas que anotaste, y destacar una vez más la importancia vital que esto tiene para ti. ¿Qué acciones necesitas realizar HOY que apoyarán tus metas? Prométete  a ti mismo que vas a hacer todo lo que puedas para trabajar en tu objetivo de ese día, y todos los días hasta que lo logres.

A  fin de cuentas, nadie puede alcanzar tus metas por ti. Si deseas lograrlas, tendrás que encontrar la determinación necesaria para seguir adelante. La inactividad y los retrasos son por lo general nada más que malos hábitos. Transformar estos hábitos en algo más positivo y productivo es tan simple como tomar cada día de trabajo y hacer tu mejor esfuerzo para cambiar tu vida. Cuanto más comprometido y determinado estés  para hacer que tu meta suceda, más probable es que vayas a hacer precisamente eso.

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SOBRE LA AUTORA: Marisa Lia Pascal publica su newsletter quincenal sobre Coaching & Autoestima, enfocado en enseñar a las personas a resolver sus problemas de dinero y a desarrollar su autoestima.
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Algunas Preguntas Poderosas para Ayudarte a Cerrar 2010 y Prepararte para 2011

Quiero contarte que me gusta esta época del año y en particular el tiempo entre Navidad y Año Nuevo. Para mí es un momento de mayor relajación, reflexión y preparación para el próximo año.

El año pasado una amiga me recomendó GTD (Get Things Done, una página web de David Allen) y hace poco me encontré con un newsletter  que él envió a fines de  2009, pero que se aplica igualmente a 2010. En esa edición él compartió una serie de preguntas poderosas.

Me pareció oportuno compartirlas contigo en lugar del artículo… yo sustituí los años, 2009 por 2010 y 2010 por 2011.

Tips de Coaching de David Allen

Para algunos de ustedes que quieren más forma y estructura, aquí hay algunas preguntas que pueden guiarlos en su revisión de 2010 y en establecer las metas para 2011. Cuando yo voy pasando a través de este tipo de preguntas me gusta considerar mis respuestas en varias áreas:

* Física
* Emocional
* Mental
* Espiritual
* Financiera
* Familia
* Servicio a la Comunidad
* Diversión / Creatividad / Recreación

COMPLETANDO  Y RECORDANDO

Revisa la lista de todos los proyectos terminados.

¿Cuál fue tu mayor triunfo en 2010?

¿Cuál fue la decisión más inteligente que  tomaste en 2010?

¿Cuál es la palabra que mejor resume y describe tu experiencia de 2010?

¿Cuál fue la mayor lección que aprendiste en 2010?

¿Cuál fue el servicio más amoroso que desempeñaste en 2010?

¿Cuál es tu parte más grande de asuntos pendientes en 2010?

¿Qué es lo que estás más feliz de haber completado en 2010?

¿Quiénes son las tres personas que tuvieron el mayor impacto en tu vida en 2010?

¿Cuál fue el mayor riesgo que tomaste en 2010?

¿Cuál fue la mayor sorpresa en 2010?

¿Qué relación importante fue la que más mejoró en 2010?

¿Qué elogio te hubiera gustado haber recibido en 2010?

¿Qué elogio te hubiera gustado haber dado en 2010?

¿Qué más necesitas  hacer o decir para estar completo con 2010?

CREANDO EL NUEVO AÑO

¿Cuál te gustaría que fuera  tu mayor triunfo en 2011?

¿Qué consejo  te gustaría darte a ti mismo  en  2011?

¿Cuál es el esfuerzo más grande que estás planeando para mejorar tus resultados financieros en 2011?

¿Qué estarías más feliz de completar en 2011?

¿Cuál es la principal gratificación/satisfacción que estás dispuesto a experimentar en 2011?

¿Qué es lo que más te gustaría cambiar de ti mismo en 2011?

¿Qué estás deseando aprender en 2011?

¿Cuál piensas que  será tu riesgo más grande en 2011?

¿Y acerca de tu trabajo, estás más comprometido a cambiar y a mejorar en 2011?

¿Cuál es un talento no desarrollado aún que estás dispuesto a explorar en 2011?

¿Qué te produce más alegría y cómo vas a hacer o tener más de eso en 2011?

¿Quién o qué, aparte de ti mismo, estás más comprometido a amar y servir en 2011?

¿Cuál es la única palabra que te gustaría tener como tu tema en 2011?

No tengo ninguna duda de que estas preguntas te harán reflexionar, sentirte completo en cuando a 2010, y entusiasmarte y enfocarte en 2011!

¡Feliz Año Nuevo!

Siéntete Rico

Una de las primeras cosas que te interesa si eres alguien que quiere mejorar su economía personal, es sentirte rico. Puedes estar diciendo “Marisa, si no tengo un duro, ¿cómo podría sentirme rico?” Bien, déjame explicarte.

Hace unos días hablaba con un amigo que está atravesando una situación muy difícil financieramente. Mi amigo tiene un alto cargo en una empresa multinacional, tiene buenos ingresos y está haciendo esfuerzos enormes (realmente durísimos) para salir de un montón de deudas, entre ellas el atraso de la hipoteca. En estos días, hablando sobre las fiestas, me dijo “Voy a ver si me queda algo para poder comprarle un regalo a mi hijo”.

Esa frase me conmovió… Dios mío… yo sé cómo se siente levantarte cada día para ir al trabajo, trabajar como un burro horas y horas, llegar a tu casa exhausto, para que cuando llega el día de pago el dinero se escurra entre tus dedos y sentir que nunca tienes dinero… te sientes SIEMPRE pobre. Sentirse pobre hace daño… duele.

Las personas pobres o con muchas deudas viven agobiadas rogando al cielo cuando será el día que puedan lograr salir del atasco en el que se encuentran… estas personas, aunque estén trabajando y generando dinero, nunca llegan a fin de mes -o ni siquiera a mediados de mes… y durante una enorme cantidad de tiempo, cada día, su mayor preocupación es el dinero. Esa preocupación constante produce pensamientos, sensaciones y sentimientos de contracción.

En un artículo anterior hablaba sobre la importancia de experimentar expansión en lugar de contracción. Necesitas experimentar como que tienes dinero.

Lo que sucede, es que ninguno de nosotros hemos sido educados para manejar el dinero. Como consecuencia, tomamos acciones que no sólo nos mantienen sin dinero, sino que nos hacen sentir pobres. El no utilizar correctamente el dinero te hace sentir pobre.

Por ejemplo, cuando una persona tiene constantes dificultades para llegar a fin de mes vive en un estado muy alto de estrés. Ese estrés es, en parte, aliviado cuando recibe su salario o un pago. Durante algunos días esa sensación de impotencia, de no poder, de no llegar o de estar al límite, se diluye.

Ahora bien, lo que pasa en esos días es crítico. Por lo general, las personas se sienten bien y con una cierta cantidad de euforia. Los problemas parecen haberse esfumado de repente. Entonces es probable que quieran hacer algún gasto, darse un gusto, salir a comer afuera, etc. Quizás utilizan sus tarjetas de crédito y cuando lo hacen sienten algo así como “yo me lo merezco”. En el momento de la compra te sientes genial, ¿o no? (Ey, ¡yo estuve allí también!). ¿Pero qué pasa cuando llega el resumen de la tarjeta y el dinero no alcanza para pagar la deuda? ¿Cómo te sientes? Fatal…

El sentimiento de satisfacción y de autoestima que sentiste al comprar es falso, es una imitación. ¿Por qué digo que es falso? Porque no fue un acto genuino de amor por ti.

Ahora bien, llegan las fiestas y puedes sentir la tentación de tirar de tu tarjeta de crédito, o de pensar “Es Navidad, no importa” (hay un montón de negación en torno al dinero).

¿Cómo crees que se sentirá mi amigo trabajando duro todo el mes, y que cuando llegan las fiestas no sabe si tendrá sólo un poco de dinero extra para comprarle a su hijo un regalo? Hay una gran cantidad de culpa y vergüenza en relación a las deudas y a la falta de dinero. Pero tú  puedes sentirte de un modo muy diferente si aprendes a manejar TU dinero.

Cuando alguien tiene deudas es fundamental que deje de dar dinero a otros, de cualquier manera que sea. Esto también incluye a su familia. No estoy diciendo que te saltes los regalos de tus hijos, no quiero decir eso; tú quieres hacer un regalo y sentirte generoso. Está perfecto.

Pero mi recomendación es que no contraigas una nueva deuda para hacer un regalo, no compres algo que realmente no puedes permitirte, ni gastes tu aguinaldo para hacer regalos… Si lo haces, puede ser que te sientas bien al principio. Pero  ¿te seguirás sintiendo bien al cabo de unos días cuando otra vez te encuentres sin dinero?

La verdad es que, si una persona tiene deudas no está en posición de dar dinero a los demás. Eso no es egoísmo. Es sentido común.

Estas fiestas, si realmente es importante para ti, compra un regalo que esté a la medida de lo que TÚ puedas pagar. No contraigas nuevas deudas con tu tarjeta si no vas a poder pagarla después. Eso te hará sentir bien contigo mismo (aún estarás haciendo un regalo) y todavía tienes algo de dinero para darle un uso más adecuado.

Por encima de todo, estarás recuperando tu poder con relación al dinero. Este tipo de acciones son las que te hacen sentir rico. No importa cuánto ganes o cuánto tengas. Son las acciones que realizas consistentemente la diferencia entre sentirte pobre o sentirte rico.

Si quieres aprender sobre cómo salir de deudas y cómo actuar en cualquier situación con respecto al dinero, echa un vistazo a las diferentes propuestas especiales de Diciembre. Puedes hacer  que éste sea el mejor Diciembre de tu nueva vida con el Dinero.

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Arreglando el Desorden

Uno de los primeros pasos para avanzar hacia una mejor relación con el dinero es arreglar el desorden. Hacer esto creará un impulso que te dará mucha energía y el entusiasmo necesario para seguir adelante con asuntos de dinero, un tema que para la mayoría de la gente es difícil de abordar.

Los espacios abiertos y limpios permiten que la energía fluya libremente a través de ellos. Cuando hay un flujo libre de energía en todos los aspectos de tu vida, esto se reflejará en tus finanzas como un cómodo manejo con el dinero.

Liberar los sentimientos no expresados ayuda a despejar el desorden emocional. Despejar el desorden físico te ayudará a liberar esas emociones y a crear espacios para una energía nueva.

La mayoría de la gente tiene alguna clase de desorden incluso si se trata solamente del cajón superior de un escritorio donde todo se amontona. Para mucha gente, el desorden puede estar en los cajones, armarios, escritorios o mostradores, o puede haber pilas de cosas por todo el lugar.

Arreglar el desorden toma algo de esfuerzo. Es una buena idea comenzar con un lugar pequeño, como un cajón o un rincón de la habitación. Si tú comprendes que arreglar el desorden puede estimular el flujo de dinero, esta idea apoyará tu esfuerzo al mantenerte motivado.

Si te has empantanado con desorden de papeles, consigue algunas cajas de cartón bien fuertes y que puedan quedar bien cerradas en alguna papelería o comercio de suministros de oficina. Coloca todos los papeles en las cajas, con excepción de las facturas actuales u otros documentos que necesitan tu atención ahora. Luego guarda las cajas en un armario, fuera de la vista.

No necesitas revisar cada documento para saber lo que tienes que hacer. Si después de seis meses no necesitaste los papeles,  probablemente ya no los necesitarás. En algún momento, puedes deshacerte de las cajas –o conservarlas si te hace sentir más seguro. Pero quita los documentos de los lugares donde los estarías viendo a diario.

Hoy, toma la decisión de soltar algo que has estado reteniendo a pesar del hecho de que no lo necesitas por ahora o al menos en un futuro cercano. Declara: Puedo sentirme seguro sin todas estas cosas.

Cuando empiezas a arreglar el desorden de los objetos, como la ropa en tu armario o las cosas en el garaje, también creas un nuevo impulso para decidirte a ganar orden y claridad en tus finanzas personales.

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¿Cuánto Dinero Necesitas Para Sentirte Seguro?

Recientemente tuve una sesión de coaching con Marla (éste es un seudónimo que uso para mantener su privacidad). Durante nuestro tiempo juntas surgió uno de sus principales miedos: “No hacer suficiente dinero como pagar sus gastos.”¿Te suena familiar?

Ahora tú estarás diciendo: “Lógico, a mi me pasa lo mismo porque yo gano xxxxx cantidad y entonces siempre tengo miedo de no llegar a fin de mes, de no poder pagar la renta o la hipoteca, de quedarme en la calle, etc, etc, etc…”.

Pero algo que quiero destacar -y que hace una diferencia fundamental, es que Marla tiene un estilo de vida lujoso, con altos estándares, vive en un barrio residencial en Estados Unidos, tiene un negocio exitoso, no tiene ninguna deuda de ninguna naturaleza, tiene ahorros importantes, tiene su casa propia de nueva construcción que está reformando completamente a su gusto, y acaba de estrenar un precioso coche nuevo.

Marla también invierte muchísimo dinero en sí misma y en su negocio –lo cual es más o menos lo mismo: a esta altura sé que si tienes un negocio propio o eres un profesional independiente tu negocio crece al ritmo que tú creces personalmente. Recientemente ella contrató un día VIP con una coach por 6000 dólares (¡sí, leíste bien! 6000 dólares por un día intensivo con una coach enfocándose en sus desafíos personales ¿Suena bien? ¡Fantástico!).

Lo que quiero aquí señalar es que, sin importar la cantidad de dinero que alguien haga los sentimientos de contracción con respecto al dinero son muy similares.

Le pregunté entonces que podría pasar si eventualmente ella no fuera capaz de generar suficiente dinero como para pagar sus gastos. Descubrimos que un miedo aún más profundo en relación a no tener suficiente dinero es su temor a que ella incluso podría morir… detrás de este miedo hay una profunda necesidad que sentirse segura.

Le pregunté “Marla ¿Cuánto dinero necesitas para sentirte segura?” (quiero que observes que esta pregunta tiene dos componentes, uno práctico-externo, y uno de mentalidad-interno).

La mayoría de la gente tiene una idea muy vaga cuando se le pregunta cuánto dinero necesita para sentir que hay suficiente o para sentirse segura financieramente. Si ellos no pensaron antes acerca de esta pregunta la respuesta normalmente es en millones.

La verdad es que, si piensas detenidamente acerca de esto, probablemente no necesitas millones para sentirte seguro y para no preocuparte nunca más por no tener suficiente dinero. Un número significativamente más bajo estará dentro de tu alcance.

Por otro lado, no hay ninguna suma de dinero lo suficientemente grande como para cubrir tu necesidad de sentirte seguro si no va acompañada de un trabajo interno de sanación.

Pensar en enormes sumas de dinero, en millones, no es más que una forma de evasión que te  aleja de hacer algo en términos realistas.

En los siguientes días, me gustaría que pensaras acerca de cuánto dinero necesitas realmente para vivir una vida confortable y saludable.

Cuando tengas ese número, puedes convertirlo en una meta y crear una estrategia para lograrlo. Tener una meta realista con respecto al dinero te permite hacer planes realistas. Si no sabes cómo hacerlo, pide ayuda a alguien que pueda guiarte para lograr tus objetivos. No tienes que hacerlo solo.

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Recupera tu pasión a través de la fuerza de tu legado

¿Qué es lo que lleva a las personas apasionadas a trabajar tan duro? ¿De dónde sacan su energía? La pasión en la vida puede ser alimentada por muchos factores. Una de las formas más poderosas de recuperar tu pasión es conectarte con tu legado.

Déjame explicarte la idea. Cuando tienes menos de 30 años tu motivación para trabajar  y para vivir se encuentra en generar mayores ingresos, una mejor posición en tu carrera profesional, mejores condiciones de vida y en general pasarlo bien, tener una buena calidad de vida. Pero a medida que creces, y especialmente después de los 40 años, cambian tus prioridades. No es que las otras cosas no te importan más, pero va cambiando la valoración por ellas.

Empiezas a desear algo más satisfactorio. Buscas lograr cosas que tengan un mayor significado, un impacto positivo en el mundo, en las personas que te rodean, y lograr aquellas cosas por las cuales serás recordado. Un sentido de urgencia comienza a nacer a medida que el tiempo pasa. Y la fuente de tu pasión nace de querer dejar detrás de ti un legado.

Ese legado puede tomar la forma de un cambio social provocado por tu trabajo. O puede estar en una empresa o en una organización fundada por ti. Muchos empresarios  exitosos crean fundaciones y apuestan por causas nobles. De esa manera pueden dejar su huella, perpetuar su nombre o el de su familia para la posteridad.

Cuanto mayor es la meta, más ferviente es la pasión. Revolucionarios y luchadores por la libertad como Mahatma Gandhi y el Che Guevara lucharon toda su vida por la liberación de sus países. Sus ambiciones involucraron la vida de millones de sus compatriotas. La magnitud de sus legados consumió todo el tiempo de sus vidas, pero fue un tiempo vivido con pasión, donde cada día fue usado para perseguir ese objetivo. Los placeres temporales y las recompensas menores no satisfacen a alguien que trabaja en ese nivel. Su pasión busca metas más altas.

Obviamente un invento, un nuevo proceso o producto también puede consagrar el nombre del fabricante en los libros de historia. ¡Pero no tienes que ser Cristóbal Colón o Newton para dejar un legado! No. Me estoy refiriendo a algo más simple.

Por ejemplo, Rosa, una amiga mía ocupa casi todo su tiempo libre donando su trabajo para un albergue de animales abandonados, gatos, perros o incluso caballos u ovejas que eventualmente se quedan sin dueño, son atropellados o abandonados.

Patricia, otra amiga, hace años que milita en la política porque le fascina, sin recibir ni un centavo. Ella tiene el ideal de contribuir para provocar cambios sociales y mejoras de las condiciones de vida en su comunidad. También trabaja en una fundación de ayuda a niños carenciados, y apadrina a dos niños.

Personalmente, mi legado tiene que ver con impactar positivamente la vida de las personas ayudándolas a recuperar la confianza en sí mismas, a quererse más a través de la auto-aceptación, a creer en sus capacidades y asistiéndolas para que puedan llevar a cabo los proyectos que están postergando. También donaré una parte del dinero recaudado en las actividades que ofrezco de manera presencial para que haya menos perros abandonados en el pueblo donde vivo (¡y son muchos!).

Estar conectados con algo más grande que nosotros mismos nos hace sentir realizados.

¿Habías pensado alguna vez en tu legado? ¿Qué es lo que te motiva de una manera más fuerte? Escribe tus emociones más intensas y las cuestiones o causas que más te interesan. Pueden estar fuera de tu área de trabajo actual. Comienza a trabajar en estas causas. Si es necesario, estudia y adquiere nuevas capacidades y ponte en marcha. Puede ser un simple proyecto para mejorar tu barrio, o impulsar un cambio en un nivel mayor.

Recuerda que todos los grandes hombres y mujeres que han provocado cambios eran hombres y mujeres comunes y corrientes como tú y como yo, pero ellos tenían el poder de la convicción y creían apasionadamente en sus sueños.

¿Qué pasa cuando uno sufre por tener una baja autoestima?

La baja autoestima se ha considerado con frecuencia la causa de muchos de los problemas sociales en el mundo, desde la delincuencia, hasta la incapacidad de las personas para interactuar socialmente con otras personas. Sin embargo, ha habido muy poca consideración en cuanto a lo que realmente es, y qué efectos concretos puede tener sobre una persona.

Para entender qué es la autoestima y resolver algunos de sus inconvenientes, primero es importante explorar algunos conceptos básicos relacionados con ella, así como sus repercusiones de diversa índole.

Para empezar, la autoestima es el valor con el cual las personas se asocian a sí mismas. Por lo tanto, a diferencia de la idea errónea de que la autoestima es la cantidad de confianza que alguien tiene sobre lo que puede hacer, la autoestima es realmente más valía que confianza. Esta última, después de todo, está más asociada con la creencia en la propia capacidad para realizar alguna tarea en el futuro, mientras que la autoestima es la forma en que nos vemos a nosotros mismos en la actualidad.

Sin duda, lograr que las cosas pasen aumenta nuestra auto-confianza y también nuestra autoestima, pero la autoestima no puede estar relacionada exclusivamente con nuestros logros, con algo externo, ni tampoco fluye según cuán exitosos seamos en llevar a cabo nuestras metas. La autoestima no es un concepto tan variable. Muy por el contrario, los psicólogos consideran la autoestima como una concepción más perdurable que las personas tienen acerca de sí mismas, a pesar de que puede haber algunos casos de autoestima de una persona por un momento vacilante en la dirección opuesta. Todos nosotros enfrentamos situaciones claves que ponen a prueba nuestra autoestima. Por ejemplo, cómo afrontar mi vida después de mi divorcio fue una gran prueba para mi.

Cuando las personas sufren por sentimientos de baja autoestima, a menudo se comparan con otras personas. En el proceso, ven sus defectos como sobresalientes, haciéndolas a ellas menos respetables que las personas con las cuales se están comparando. Ellos verán lo que les falta y lo que no poseen, y sobre-glorificarán las características positivas que otras personas puedan tener.

Demasiada preocupación -y hasta cierto grado, me voy a permitir usar aquí la palabra paranoia- sobre la posibilidad de que la gente se burle de ellas también puede tener lugar. Pueden tener un miedo excesivo de ser juzgadas cuando están en público con sus defectos tan evidentes como para que todo el mundo los vea. Esto puede crear en las personas con baja autoestima fuertes sentimientos de rechazo e incluso odio para consigo mismas.

También hay momentos en que las personas que sufren de bajos niveles de autoestima sienten que no merecen las cosas que tienen, o que no son dignas del amor que sus amigos o familiares les manifiestan. A menudo sienten que no merecen la pena, y que claramente es una pérdida -o bien de tiempo, dinero y esfuerzo- que hacen las personas para poder estar con ellas o para hacer que se sientan especiales.

Entonces es probable que se retiren de cualquier interacción social que pudieran tener, o que por lo menos tengan cierta dificultad interactuando con otras personas. Pueden llegar a ser demasiado sensibles a la crítica, y muchas veces pueden sentirse indefensas y vulnerables, incluso cuando están con personas que sinceramente se preocupan por ellas. Desafortunadamente, algunas de ellas también pueden expresar el rechazo que sienten por sí mismas a través de la cólera y una intolerancia creciente sobre lo que otras personas tienen que decirle a ellas.

Otros indicadores de baja autoestima pueden incluir formas de perfeccionismo obsesivo. Las personas que sufren de esta forma de baja autoestima tienden a imponer normas imposibles sobre sí mismos, y por lo tanto fomentan más sentimientos de profundo rechazo ya que no son capaces de alcanzar esas expectativas. También pueden estar demasiado dispuestas a complacer a otros a expensas de ellas mismas. Esto es así generalmente porque todas las afirmaciones/aprobaciones que reciben de otras personas se convierten en maneras en que ellas puedan verse, al menos momentáneamente, como dignas de respeto y amor.

Por desgracia, sin ese gesto de aprobación de otras personas, volverán a expresar sus sentimientos de falta de valía.

Si tienes una baja autoestima tienes que saber que nadie, excepto tú mismo, puede ‘hacerte sentir mal’ con respecto a ti mismo; sentirte bien con la persona que eres es una elección que puedes hacer y un profundo compromiso contigo mismo. Es posible sanar la relación más íntima. Es cuestión de querer asumir esa responsabilidad… Zig Ziglar, uno de escritores motivacionales más reconocidos actualmente, dijo “La persona más influenciable con la que hablarás todo el día eres tú. Ten cuidado entonces acerca de lo que te dices a ti mismo.”

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SOBRE LA AUTORA: Marisa Lía Pascal publica su newsletter mensual sobre Coaching & Autoestima, enfocado en enseñar  a las personas a recrear la relación más significativa de toda su vida: la que tienen consigo mismas.
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Sumisión y Autoestima

“Para jugar a la sumisión hacen falta dos partes, la que la exige y la que la concede. Exigir sumisión total implica hacer evidente una posición de poder formal de forma insana. Y es que hay personas que no pueden vivir sin percibir la veneración y el sometimiento de los demás, que no pueden vivir sin percibir el absoluto poder que ejercen sobre la vida de otros; en definitiva, hay personas cuya existencia se centra en someter. Es el triste reflejo de una baja autoestima, que en el extremo confunde valor personal con cargo. Una persona que necesita que los demás se arrastren a sus pies, y que es capaz de jugar con sus miedos, es simplemente malvada.

Pero como decíamos al principio, para que la sumisión se produzca tienen que existir personas que acepten ser dominadas. Y lo cierto es que hay muchos individuos predispuestos al sometimiento, personas que necesitan que otros les digan constantemente lo que tienen que hacer. Lo que para muchos no es plato de buen gusto, para otros es una forma de vida que se puede resumir en una simple frase: Como usted diga Don Pedro. Lo curioso es que al igual que el dominador, el dominado suele tener serios problemas de autoestima.

¿Qué consecuencias tiene la sumisión total en el mundo de la empresa? La nula proactividad de la persona sometida, que normalmente se vuelve reactiva (al estar siempre esperando órdenes) y, sin duda, la muerte del talento: ¿Es posible que la persona sometida sea capaz de desarrollar el más mínimo talento? Va a ser que no.

La sumisión total es, en definitiva, uno de los grandes fracasos de la inteligencia en la empresa y en la vida.

Tú eliges entrar o no en el juego.”

Nota escrita por Juan Carrión en su blog sobre Gestión de Personas y Liderazgo.